Conocer los requisitos exigidos por cada sistema educativo para convalidar un año escolar en el extranjero es importante a la hora de tomar la decisión de enviar a nuestros hijos a estudiar al extranjero. Invertir en su educación y tomar esta difícil y costosa decisión es uno de los mejores regalos que como padres les podemos ofrecer.  En más de una ocasión hemos elegido el país y no nos hemos parado a pensar si su sistema educativo es el adecuado para nuestro hijo y si el curso escolar elegido se podrá convalidar con el sistema educativo español. ¡Podemos correr un gran riesgo!

(más…)

Todos los años, durante el mes de Septiembre, nos contactan clientes que han mandado a su hija o hijo a cursar un año académico en Inglaterra. A la vuelta, el colegio Español donde van a cursar el siguiente año les pregunta acerca de la convalidación del curso Británico. En ese momento los padres comienzan a hablar con el Ministerio de Educación para ver qué documentos necesitan para convalidar, y empiezan a pedirles los papeles a los colegios. Cuando hablas con un colegio Inglés pidiendo Apostillas de la Haya, exámenes oficiales de los GCSE o de los Advance Levels, compulsas ante notario, traducciones juradas etc.. , comienzan los problemas por que tal vez el alumno no ha hecho determinados exámenes oficiales necesarios para la convalidación, o resulta que el año en el que se inscribió al alumno no es el que le tocaba, y contactan con ASTEX para ver si les podemos solucionar el problema.

A veces podemos hacerlo, otras veces es tarde.

La convalidación puede hacer que una muy grata experiencia del alumno en el extranjero (y el coste económico asociado a esa experiencia) se convierta en un desastre porque al final no se convalide el curso y se tenga que repetir el año en España.

Si desde un primer momento (cuando se toma la decisión de mandar un alumno al extranjero) se contacta con una empresa que se encargue de la convalidación, nos evitamos sorpresas de última hora. La Leyes de convalidación son lo suficientemente complejas y los plazos de ejecución por parte del Ministerio de Educación lo suficientemente extensos como para intentar hacer la cosas por libre.

La convalidación no es un problema, muchas veces de hecho es una solución, pero siempre y cuando esté en manos de gente profesional y con experiencia.