planificacion educativaCiertamente todos los que somos padres lo hacemos lo mejor que podemos y sabemos. Uno de las áreas que más nos suelen preocupar son los idiomas de nuestros hijos. No quiero insistir en la importancia de los idiomas en este siglo. Es una realidad incuestionable.

Sí me gustaría insistir en una recomendación; cualesquiera que sean los criterios educativos que tengáis con vuestros hijos, en lo que respecta a los idiomas, seguid una planificación medida, con unos objetivos definidos.

Es importante preguntarse: ¿Qué considero imprescindible, desde un punto de vista formativo, en el desarrollo académico de mi hijo? ¿Con qué conocimientos quiero que llegue a su etapa universitaria? Está claro que una vez llega a primero de carrera, todo se hace aún menos gestionable.

Hoy en día es realmente complicado el poder controlar el rendimiento académico de un hijo. Ni otras aptitudes, como su capacidad social o su destreza deportiva. Se puede estar encima e involucrarse con interés, pero al final, o es o no es un buen estudiante o es o no un buen deportista. Poco se puede planificar en este sentido.

Lo que sí es planificable, en mucha mayor medida, es el nivel de idioma que nos hemos marcado como objetivo. Y digo, aún siendo reiterativo, planificable.

El plan debe ser inverso en el tiempo. Queremos que nuestro hijo tenga un nivel C2 (máximo nivel según el Marco de Referencia Europeo para las lenguas) cuando tenga 18 años? Nosotros entendemos que un buen nivel de idioma no lo marca un título ni unos certificados, ni el British Council ni ASTEX. ¿Qué es un buen nivel de idioma?
La respuesta la tiene el verdadero juez, el mercado laboral. Sólo cuando uno está preparado para trabajar en inglés, se puede considerar que tiene un nivel de idioma alto.

Para poder cocinar este plato hay varias recetas y sobretodo, muchos ingredientes.
Muchos de éstos (summer Camps , programas internacionales, trimestres escolares, Año Escolar completo, End of Term, Pre-College programs) podéis conocerlos, otros no.

Nosotros no sólo nos encargamos de definir bien estos ingredientes y ponerlos en conocimiento y a disposición de nuestros clientes (hoy en día contamos con las mejores opciones que existen en el mundo educativo en los países más representativos), sino que buscamos la mejor manera y cantidad de mezclarlos, teniendo en cuenta las características del alumno.
Lo que funciona para uno puede no ser lo apropiado para otro.

Hay una receta mágica que funciona igual para cada persona? No, desde luego que no. Cada alumno tiene un entorno, una capacidad y una motivación que le hace único.

Es imposible tener un recorrido tipo y aplicarlo a todo el mundo. Sería un error.

¿Pero qué sí puede ser aplicable a todos los padres? Volvemos a mi palabra favorita: planificar. Podemos ir “matando” cada verano con el programa que se nos ocurra en Semana Santa; este año con su primo a un camp a La Coruña; este verano, con su amigo a Francia; este verano, que juegue a tenis en Inglaterra….

Pues no, eso no. Si tenemos la gran suerte de poder gestionar el nivel de idioma de nuestros hijos, aprovechémosla.

Lanzo una pregunta para la reflexión: ¿cuál consideras un mejor legado para tus hijos: el pagarles la boda, o el colocarles en una situación de ventaja competitiva con un inglés y otro idioma perfectamente consolidados, con respecto al resto de sus compañeros de trabajo??

Por supuesto, si encima les regaláis la boda, pues mucho mejor…

Fernando Aguilar

Director Comercial Astex

Cuando llegué a ASTEX hace unos 11 años, llegaba de un entorno de academia convencional. Observar a un profesor era tarea fácil, solo tenía que cruzar el pasillo, entrar en el aula y quedarme allí un rato. Luego llamaba al profesor a mi despacho y discutíamos los pormenores de la clase. Al llegar a ASTEX me encontré con un tipo de enseñanza totalmente diferente ya que la mayoría de las clases ocurrían en empresas o en hogares particulares, nunca en nuestras oficinas. La realidad es que durante mi primer año estuve enviando profesores a los que no había tenido oportunidad de ver en acción.

Os podéis imaginar la sensación de incertidumbre cuando me llamaba un cliente pidiendo un profesor para un alto directivo. Asignaba uno, que me parecía que encajaría bien, y poco menos que le daba el currículo al director de formación:

– Sí, James es inglés, tiene 29 años, estudió derecho en Warwick y tiene 3 años de experiencia como profesor.

– Ya, pero ¿es buen profesor?

Me molestaba mucho esa pregunta, porque no tenía elementos de juicio para contestar, solo podía guiarme por un currículo. Resolvimos que nos hacía falta evaluar a los profesores “in situ” y en poco tiempo ya estábamos observando a los profesores en clase, aunque eso significaba en la mayoría de casos, desplazarnos a las instalaciones del cliente. Esto es a lo que nos referimos cuando en nuestra publicidad hablamos de “auditorías de progreso”.

Mantenemos la práctica. Nos sirve para pulsar lo que está ocurriendo en el aula, y para ayudar a los profesores en su formación. El proceso se ha ido sofisticando. Evaluamos el dinamismo del profesor, sus técnicas de corrección de errores, su utilización de medios audiovisuales, y un sinnúmero de otras variables.

Pero sobre todo nos permite decir con confianza a nuestros clientes:

“Sí, es un muy buen profesor. Te lo digo porque le he visto dando clase”.

A mí eso me da bastante tranquilidad. ¿Y a vosotros?

David Warner

Director de ASTEXPRO

“No lo entiendo, – me confiesa un tanto desesperada Marisa, la directora de formación de un importante grupo bancario – el año pasado hicimos pruebas de nivel a todos los participantes en el programa de idiomas y lo único que he recibido durante el año han sido quejas sobre discrepancias de nivel en las clases. ¿Nos podéis ayudar con esto? ¿Qué hay que hacer para que la prueba sea más fiable?”

Lo primero que tenemos que reconocer es que mucha gente aprende idiomas de maneras muy dispares. Os cuento dos ejemplos que sirven para ilustrar dos filosofías totalmente opuestas. Dos de los trabajadores de la empresa de Marisa hicieron la misma prueba de nivel y obtuvieron el mismo resultado. No obstante, al poco de comenzar las clases resultaba patente que no debían estar en el mismo grupo. ¿Dónde estaba el problema?

Por un lado, Javier, técnico informático, aprendió inglés “liándose la manta a la cabeza” y mudándose a Londres durante un año. Una vez allí, estudiar, lo que se dice estudiar, estudió más bien poco, pero trabajó en una hamburguesería y se relacionó principalmente con hablantes nativos. En resumen, Javier entiende perfectamente a cualquier británico, habla con fluidez aunque cometiendo errores garrafales y su punto débil es la estructura y la escritura.

Maribel, una de las secretarias del banco, se situaría en el extremo opuesto. Comenzó estudiando inglés en el colegio y asistiendo a una academia en clases en grupo y posteriormente se matriculó en la Escuela Oficial de Idiomas de su localidad donde obtuvo un conocimiento amplio de la estructura del idioma, pero apenas tuvo ocasión de hablarlo. Como resultado, Maribel maneja la gramática a un excelente nivel, está muy familiarizada con las pruebas de nivel escritas en las que invariablemente saca puntuaciones altas…. Y se encuentra totalmente perdida en una conversación entre hablantes nativos.
No cuesta entender la raíz del problema. Las pruebas que realizaron ambos eran ESCRITAS, para luego juntarlos en grupos en los se les iba a pedir paridad en su nivel ORAL. Y la solución es obvia: por subjetiva que parezca, la prueba oral es más fiable. Una prueba oral será realizada por un formador experimentado que no solo medirá la fluidez del estudiante, sino que le irá forzando a utilizar estructuras cada vez más complejas, hasta evaluar su nivel, no solo en aspectos obvios como la fluidez, sino también en la precisión en el uso del idioma. De haber hecho una prueba como esta, Javier y Maribel no hubiesen acabado en el mismo grupo, con el subsiguiente descontento.
Por supuesto, estamos hablando de pruebas de nivel que tienen el único propósito de establecer grupos dinámicamente homogéneos. Habría mucho que decir sobre si realmente existen dos personas con exactamente el mismo nivel en un segundo idioma, o sobre si este tipo de pruebas sería la mejor opción para otras situaciones. Seguramente que de eso hablaremos en posteriores posts.

Pero, para quienes gestionáis programas de formación en idiomas, este es un buen comienzo; al menos un escalón por encima de la típica prueba de selección múltiple. En ASTEX llevamos años defendiendo el sistema con buenos resultados.
Ya nos contaréis qué os parece.

David Warner

Director de ASTEXPRO

examen de inglésConoces a mucha gente (excepto los toreros), que tengan éxito en la bien la vida, nacidos después del 70 sin hablar inglés? Yo no.

Probablemente tengas algún examen de Cambridge aprobado y hables mejor inglés que tus padres y amigos. Te puedes expresar y entiendes el idioma sin ningún problema. Hasta ahí, tu situación es aceptable y puede que estés encantado con ella.

Pues lo siento, no sirve para nada. Ni el Advance, ni un TOEFL inmaculado, ni nada. ¿Sabes cuál es realmente el examen más difícil y con mayor prestigio que existe? Enfrentarse con éxito a una entrevista de trabajo.

Aunque no lo creas, ese momento está mucho más cercano y tienes mucho menos tiempo para prepararlo de lo que puedes imaginarte. Tu entrevistador será despiadado y desde luego, no va a permitirte dudar, corregir, pasar palabra, ni nada de nada. Lo siento.

Como resultado de este examen, que nunca será numérico, tu calificación puede estar en tres categorías, asumiendo que tus otras habilidades son válidas para el puesto:

1) tu nivel de inglés te descarta

2) tu nivel de inglés no te descarta (ni frío ni calor)

3) tu nivel de inglés te coloca con una gran ventaja competitiva frente a los demás (bingo)

Es difícil que, a tu edad, puedas saber qué conocimientos van a requerirte en tu primer puesto de trabajo. Pueden ser tantos, tan distintos, que es difícil preverlos y prepararlos. Pero el único que va a ser seguro e indispensable es el nivel de inglés. Entiendo que es una suerte saberlo con todo a estas alturas, ¿no?

Y, otra pregunta para tu reflexión, ya que, si has llegado hasta este punto del blog, te preocupa tu futuro. En España, dado nuestro sistema educativo de enseñanza secundaria y universitaria, todos los españoles nos vemos obligados a tomar decisiones vitales en nuestros próximos años, a ciegas. Sin saber de verdad qué queremos hacer, qué nos gusta y dónde podemos ser más competentes y exitosos. Estoy seguro que algunos abogados hubieran sido excelentes médicos y algunos periodistas hubieran sido mejores arquitectos.

Aquí es donde está la gran noticia: puedes viajar en el futuro, y probarte como hombre de negocios, como experto en marketing, como un avezado físico, matemático, experto en relaciones internacionales.. Y, si lo que ves no te gusta, ¡no has perdido 5 años!

Y la noticia mejora; puedes hacerlo mientras estás rodeado de un ambiente 100% angloparlante y universitario que te permitirá estudiar inglés en el extranjero, y conocer el ambiente de universidades de todo el mundo. Hagamos un cálculo; aprovechas el tiempo, aprendes idiomas, conoces gente nueva, viajas, te preparas para el futuro y exploras áreas de conocimiento a tu libre elección. Creo que son un total de 6, los pájaros que matas de un tiro. Me equivoco??

Confío en que tanto argumento favorable os lleve a pensar: “dónde está ese lugar y, por favor, que no se entere mucha gente”

Os estoy hablando de los Summer Schools en universidades americanas. La experiencia es tan útil como divertida. Se trata de programas ideados para alumnos americanos que están en sus años de High School (nuestros 4 últimos años de estudios secundarios), y que están preparando ya su ingreso en la universidad. Ellos también se encuentran tanteando las distintas materias ofrecidas para descubrir lo que les gusta, y además ganan créditos para mejorar su candidatura a la universidad.

El marco de en el que se desarrollan estos programas, es inigualable:  en universidades americanas como Princeton, Stanford, Yale, UPenn, Berkeley,. Te suenan??.

Algunas de las áreas de estudio que permiten experimentar estos programas, son las siguientes:

Applying to College, Business & Economics (finance, marketing.), Fine Arts: Visual & Performing, Law, Political Science & International Affairs, Psychology, Science & Mathematics, Writing & Literature, Cultural & Social Studies,Public Speaking y muchas más.

Como verás, la oferta es amplia (y esto sólo son ejemplos), pero si no encuentras ninguna que te resulte atractiva, siempre puedes intentarlo en el mundo del toreo.

 

Fernando Aguilar Bajo
Director Comercial ASTEX

 

Me ha parecido muy interesante la video entrevista que realiza Equipos & Talento a Dña. Nieves Castro, directora de RR.HH. de Wrigley. Si queréis verla o leer un resumen podéis pulsar aquí.
En ella menciona que para su empresa, una multinacional norteamericana, las piezas básicas de la formación son dos: coaching e inglés.
Creo que es un buen ejemplo de la necesidad formativa de la mayoría de empresas abiertas al exterior.


Y aquí planteo la siguiente pregunta: ¿Por qué no unir ambos conceptos? ¿Por qué no coaching en inglés? ¿Por qué no un seminario de Técnicas de negociación; Liderazgo Corporativo; Gestión del tiempo, etc, en inglés?
Evidentemente, la formula no es aplicable a todo el mundo. Hace falta cierto nivel de inglés para que éste deje de ser el fin mismo de la formación, y pase a ser un vehículo mediante el que obtener otro tipo de adiestramiento.



Por otro lado, para este tipo de formación, el profesor de inglés habitual no es suficiente. En este caso, estaríamos hablando más bien de un formador en habilidades que, además, es un hablante nativo.
Pero para aquellos que ya tienen un buen nivel de inglés, incluso para quienes las clases de idiomas al uso se quedan un poco pequeñas, es una experiencia enormemente motivadora y práctica.



Huelga decir que la empresa “mata dos pájaros de un tiro”, pues ofrece a sus empleados una formación en habilidades – algo que necesitarían de todas formas- unida al aprendizaje de inglés, de una manera realista.
Varios de nuestros clientes, particularmente en el sector farmacéutico, ya han probado la fórmula con excelentes resultados.
Si queréis información adicional, no dudéis en contactar con nosotros.

David Warner
Director de ASTEX PRO

En el campo de la formación de idiomas hay dos conceptos de los que te hablan en la universidad y no les prestas mucha atención hasta que la experiencia te muestra las diferencias: uno de ellos es el aprendizaje, el otro la adquisición.

Vamos primero con las malas noticias. Si quien lee estas líneas es un hombre mayor de 14 años o una mujer mayor de 12, ya es químicamente tarde para poder adquirir un idioma, ya que la razón por la que los niños muestran más facilidad con los idiomas es básicamente química. El cerebro infantil produce una substancia llamada mielina, un aislante para los impulsos nerviosos responsable de conectar las neuronas de forma rápida y eficaz. La formación de la mielina en la medula espinal comienza durante la fase media de la vida fetal y se completa en la pubertad. Es decir la fluida asociación entre neuronas se decide, sobre todo, en los primeros quince años de vida (las chicas antes), y hasta esa edad se va configurando el diagrama de las células nerviosas, cuyas redes neuronales dispondrán todavía de cierta plasticidad. El aprendizaje es hasta entonces permanente, natural y fluido.

Y es a partir de aquí cuando podemos intuir las diferencias básicas entre aprender y adquirir el idioma. El niño no aprende su idioma materno, lo adquiere de forma natural y permanente. Y no hablamos de un solo idioma, si el niño convive con varios idiomas los adquirirá todos de la misma forma. Una vez alcanzada la pubertad este proceso entra en fase de shock, perderá la naturalidad y el aprendizaje será mucho más dificultoso. Tal vez por eso lo pasé tan mal en mi último año de instituto.

Esta “sencilla” explicación química al proceso del aprendizaje es la que determina el éxito o el fracaso de los diferentes acercamientos en la formación de idiomas para adultos, pues no existe forma alguna de que un adulto “adquiera” el idioma de la misma forma que lo hace un niño. No existe el método natural y rápido. En resumen: esto requiere esfuerzos.

Y para terminar vamos con las buenas noticias. Hay técnicas de formación de idiomas que, admitiendo este punto de partida, buscan las condiciones óptimas para crear un entorno natural y fluido que permita acercar hacia la adquisición el proceso de aprendizaje. Las dos más importantes son las clases telefónicas y los programas de inmersión en el idioma. Pero de esto ya hablaremos en otro momento.

Juan Manuel Camacho
Director proyectos especiales

El e-learning ha resultado ser un sistema útil para todo tipo de formación. No obstante, el caso del aprendizaje de idiomas es diferente, ya que el objetivo no es tanto memorizar información como aprender a comunicarse, a interaccionar con otros.
Los primeros métodos on-line diseñado para la adquisición de una segunda lengua no dieron resultado y registraban índices de abandono de hasta el 80%.
En la actualidad hay métodos mucho más desarrollados. Aunque su calidad sigue siendo claramente inferior a la formación presencial, al menos en España, los nuevos sistemas e-learning han avanzado considerablemente.

Hablamos, claro está de blended learning, cursos en los que el componente on-line y la formación presencial, están tan perfectamente integrados que no pueden seguirse por separado. Esto obliga a los alumnos a utilizar ambas modalidades de formación.

Un segundo avance en el caso de grandes empresas es la creación de un portal de idiomas corporativo. Esto permite a los trabajadores interesados en mejorar su nivel de inglés o español (los idiomas más habituales) conectarse y realizar ejercicios o actividades breves, en muchas ocasiones relacionadas con las noticias publicadas sobre su propia empresa.

Ventajas y desventajas del e-learning para una empresa cualquiera.

La ventaja principal sigue siendo el coste. Muchas empresas tienen un importante colectivo de trabajadores con un nivel tan bajo en un segundo idioma que no resulta rentable ofrecerles formación presencial, pero sí se les puede ofrecer formación on-line, al menos hasta que alcancen un nivel mínimo que les permita incorporarse al programa de formación presencial.
Por otra parte, la dispersión geográfica hace que el e-learning sea la única posibilidad de recibir formación para algunas personas. Por el momento, es la única herramienta de aprendizaje que puede ofrecer continuidad a un mismo participante sin importar el lugar en el que se encuentre o el momento en que pueda recibir su formación.

Como desventajas hay que mencionar que la calidad de los cursos sigue estando por debajo de otros tipos de formación y que el índice de abandono sigue siendo muy alto, particularmente porque son pocos los programas que cuentan con una estructura organizada, o que explican al alumno como navegar por su curso.
Por esta razón en ASTEX entendemos que las tutorías telefónicas son un elemento indispensable en nuestros programas de e-learning.

El futuro ante la crisis.

Puede parece paradójico, pero el clima es favorable al e-learning, precisamente porque permite seguir ofreciendo formación a un menor coste.
La inversión crecerá porque esta modalidad de formación permite ofrecer formación a más personas sin incurrir en grandes desembolsos. A medida que aumenta la demanda, los proveedores de este tipo de formación están adaptando sus cursos a las exigencias del mercado y es de esperar que en el futuro cercano exista una gama extensa de cursos de idiomas de alta calidad.

La inversión en formación no ha variado cuantitativamente, pero si es cierto que los departamentos de formación son mucho más precavidos a la hora de adquirir cursos de alto nivel.
Asimismo, las reestructuraciones que han ocurrido en algunas empresas, con los consiguientes aumentos en la carga de trabajo, impiden a muchos empleados acceder a la formación, con independencia de que haya presupuesto para ello o no.

La formación online en España: el gran reto.

En la mayoría de países europeos se utilizan herramientas de e-learning semejantes a las que hay disponibles en España. La gran diferencia está en la cultura empresarial. En la mayoría de los países europeos la formación es parte de la estrategia de la empresa y las acciones formativas son obligatorias y se realizan durante la jornada laboral. En España la formación todavía se considera un beneficio social, la formación es voluntaria y se realiza mayormente fuera de la jornada laboral.

Cristina Hernández
Dpo. Formación a distancia ASTEX.

En Astex llevamos más de 20 años trabajando para acercar a nuestros alumnos la posibilidad de acceder a la mejor oferta educativa en idiomas del mercado: los colegios más exclusivos, programas cuidadosamente elaborados y un equipo de profesionales altamente cualificados, capaces de asesorarle de forma personalizada, con el objetivo de maximizar la rentabilidad de su inversión en formación.